lunes, 5 de diciembre de 2016

Descarga: Una Habitación Propia


Una habitación propia es un ensayo escrito por Virginia Woolf que fue publicado por primera vez el 24 de octubre de 1929, basado en una serie de conferencias que la autora desarrolló en octubre 1928 en el Newnham College y el Girton College, ambas universidades femeninas de la Universidad de Cambridge. Si bien el ensayo emplea un narrador ficticio y la prosa para explorar a mujeres y el manuscrito preparado para las conferencias se tituló "Mujeres y Ficción", el ensayo, se considera parte del género de no-ficción. Generalmente se considera un texto feminista, y su argumento gira en torno a un espacio literal y ficticio para escritoras que se encuentran dentro de una tradición literaria dominada por hombres.
  
Virginia Woolf en su libro Una habitación propia hace un resumen a lo largo de la historia del papel de la mujer en la literatura, no de las mujeres y lo que parecen, ni de las mujeres y de lo que escriben, ni de lo escrito sobre ellas, sino una combinación sobre las tres cosas a través de sus vivencias personales y estudios.

En 1928 a Virginia Woolf le propusieron dar una serie de charlas sobre el tema de la mujer y la novela. Lejos de cualquier dogmatismo o presunción, planteó la cuestión desde un punto de vista realista, valiente y muy particular. Una pregunta: ¿qué necesitan las mujeres para escribir buenas novelas? Una sola respuesta: independencia económica y personal, es decir, Una habitación propia. Sólo hacía nueve años que se le había concedido el voto a la mujer y aún quedaba mucho camino por recorrer.

Son muchos los repliegues psicológicos y sociales implicados en este ensayo de tan inteligente exposición; fascinantes los matices históricos que hacen que el tema de la condición femenina y la enajenación de la mujer en la sociedad no haya perdido ni un ápice de actualidad.

Partiendo de un tratamiento directo y empleando un lenguaje afilado, irónico e incisivo, Virginia Woolf narra una parábola cautivadora para ilustrar sus opiniones. Un relato de lectura apasionante, la contribución de una exquisita narradora al siempre polémico asunto del feminismo desde una perspectiva inevitablemente literaria.
En cuanto a la forma de la obra hay que decir que Virgina Woolf utiliza una invención de la propia protagonista que es a la vez autora y narradora. Se dirige en primera persona y con estilo directo a un público en un doble sentido, es decir, como oyente y como lector.

Una habitación propia destaca por su prosa que fluye clara y brillante, además de que posee un lenguaje sencillo y a la vez irónico, dejando entrever en cada párrafo la inteligencia profunda y reflexiva de Virginia Woolf. El estilo narrativo utilizado es muy peculiar, enriqueciendo con una gran variedad de metáforas e imágenes admirables, como la de la mujer como espejo que refleja al hombre al doble de su tamaño real, o la imagen de la hermana ficticia de Shakespeare con la misma capacidad y deseos que él pero sin ninguna de sus oportunidades.

El título supone una metáfora del contenido de la obra, ya que la mujer lo que necesita para poder dedicarse a la literatura es, justamente, una habitación propia, el símbolo de la libertad personal, de la independencia física y también económica.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Up.